La majestuosidad de Esta bella Catedral es percibible de kilómetros a la redonda… El año de 1875 dio inicio la construcción de este maravilloso templo que años más tarde se convertiría en lo que hoy es La Catedral de La Inmaculada Concepción. El Padre Miguel Lacarra mantenía una relación muy estrecha con las familias pudientes de aquella época y gracias a las fuertes contribuciones económicas de estas familias, la Catedral pudo acelerar su construcción para quedar terminada 20 años después de iniciada la edificación, uno de estos grandes benefactores fue un comerciante español Don Pedro Echeguren quien era muy conocido tanto en su lugar de origen San Sebastián España y en Mazatlán por ser uno de los hombres más ricos de la región ya que era dueño de una muy productiva mina de oro localizada en Guadalupe de Los Reyes muy cercano al pueblo magico de Cosalá, este personaje contaba con una cuantiosa fortuna la cual decidió distribuir entre los más necesitados cuando debido a la gran conversión que tuvo al Catolicismo que fue incluso motivo de dejar su vida de amasiato contrayendo nupcias precisamente en La Catedral, incluso la Iglesia de Guadalupe de Los Reyes tiene mucha similitud en su arquitectura con la Catedral de Mazatlán puesto que fue el mismo Estanislao León quien dirigió las obras y el diseño arquitectónico de ambos templos. Dentro y fuera de Catedral es muy notoria la mezcla de varios estilos arquitectónicos sobresaliendo la influencia gótica por la terminación cónica de sus torres principales, hay algo que diferencia nuestra Catedral de todas las de México, de hecho muy inusual ya que en su fachada principal existe un pórtico formado por tres arcos aristados arábigos que le dan un toque elegante, detalle muy usual en grandes construcciones árabes, dentro del pórtico se encuentran algunos nichos donde descansan figuras de los Santos Evangelistas Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
El constructor de este templo mantuvo un fuerte estilo neo clásico para no desentonar con las grandes casonas erigidas en los alrededores de la Plaza Machado.
Ya dentro de esta bellísima Basílica se puede apreciar el fino mármol blanco procedente de Carrara Italia que forma el enorme retablo donde el Santísimo Sacramento del Altar es custodiado por las figuras representativas de Santa Ana y San Joaquín, en la parte inferior del altar esta esculpida la última cena de Nuestro Señor Jesús Cristo la cual es una verdadera joya de arte, en la parte superior trasera contrasta un precioso mural representando a la Santísima Trinidad además de ángeles y figuras celestiales. No deje de visitar esta obra arquitectónica en su próxima visita al puerto de Mazatlán Sinaloa.