Localizado entre cañadas, cerros y altas montañas de La Sierra Madre, Panuco emerge como un monumento histórico de las varios eventos que cambiaron la historia de esta región del país, esta antigua población fue un centro minero de los más importantes de España durante el siglo XVIII muy conocido en el viejo continente como Las Vetas de Panuco cuyo nombre atrajo miles de gambusinos en busca del preciado metal, ya para el siglo XIX cuando México es independiente de España, las extracciones del oro cambiaron con rumbo a los Estados Unidos de América e Inglaterra siendo entonces el almirante ingles George Seymor quien desde el puerto de Mazatlán dirigía tales exportaciones a los lugares en mención.
Actualmente Panuco es un pueblo casi fantasma que aún conserva sus viejas casonas que son testigo mudo de los grandes tiempos de bonanza de la región. El camino hacia Panuco es muy escabroso, razón por la cual su arquitectura se ha mantenido tal como lo fue desde hace siglos, conocer Panuco es realmente trasladarse a los tiempos remotos de la Nueva España, donde pareciera que de pronto se encontrarán las diligencias cargadas de oro en los pórticos de estos antiguos edificios coloniales. Cabe mencionar que Panuco fue parte de los pueblos serranos que fueron incendiados durante la invasión francesa en México lo cual aún pueden observarse paredes con signos de fuego entre la maleza exuberante del lugar. Cuando venga a Sinaloa no deje de conocer este bello rincón de La Sierra Madre, usted quedará impresionado de cómo el tiempo se ha detenido en cada pórtico, en cada pared o tejado de estas viejas construcciones con olor a nostalgia. Para llegar a Panuco usted puede contratar los servicios de un guía y rentar un vehículo especial para caminos sinuosos y escabrosos, así que alístese y disfrute de la historia y los bellos alrededores de este antiguo mineral Concordense.